1
Mantén el mismo encargo
Escribe un guion breve con un personaje identificado por su nombre, un escenario, tres acciones distintas y una frase de cierre. Proporciona a ambas herramientas el mismo texto y material de referencia, cuando lo acepten. Anota cualquier dato de entrada que debas reformular para que la tarea sea posible; esa preparación forma parte del trabajo, no es un detalle que debas ocultar.
2
Revisa la secuencia completa
Mira el resultado completo en lugar de elegir su mejor fotograma. Comprueba si el personaje, el escenario y el tono visual mantienen la coherencia; si las acciones aparecen en el orden correcto; y si la narración, el texto en pantalla y las transiciones respaldan el guion. Anota qué puede corregirse sin tener que rehacerlo todo.
3
Mide el trabajo pendiente
Enumera todas las correcciones necesarias antes de poder compartir el vídeo: texto incorrecto, partes omitidas, ritmo poco natural, escenas incoherentes o audio inadecuado. Después, comprueba cómo gestiona cada flujo de trabajo las revisiones, las exportaciones y los límites que aparezcan durante su uso. El mejor primer borrador no siempre da lugar al proyecto terminado más rápido.